El Desplayado


Enclavado en un espigón rocoso y rodeado de barrancas originadas por la erosión pluvial, La Pedrera es el balneario que ha tenido un desarrollo explosivo, entre otros factores, por haber sido elegido por personalidades, especialmente del mundo del espectáculo y la cultura. Lo que no ha cambiado es el antiguo casco de una sola calle que termina en un acantilado con una rambla, a la que se le llama justificadamente “el Balcón del Atlántico”.



Hacia un extremo del acantilado se extiende esta gran playa, visitada y disfrutada por miles de turistas, tanto en baños como en deportes, destacándose la fuerza uniforme de las olas, ideales para practicar el surf. Una vez al año se desarrolla un ya consolidado campeonato de Surf, en el que compiten las principales figuras de este deporte en la región.